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domingo, 17 de septiembre de 2017

No corresponde cobro de mantención en tarjetas sin deudas

El Servicio de Educación Financiera de Consumidores Asociados, sale al paso de una publicación del Servicio Nacional del Consumidor para enfatizar que NO corresponde el cobro de cargos de mantención en tarjetas de crédito sin saldo pendiente, pudiendo el usuario o tarjetahabiente mantener la posesión de la tarjeta activa y con la línea de crédito vigente, sin necesidad de cerrarla.

El Servicio Nacional del Consumidor, SERNAC, ha difundido un mensaje a través de su cuenta de Twitter, el 16 de septiembre, informando a los usuarios de tarjetas de crédito que "si ya no quieres tarjeta y tienes todo pagado, puedes terminar el contrato y dejar de recibir cobros de mantención".

A pesar de que se trata del organismo que por ley debe informar, educar y proteger a los consumidores, parece que ha habido una falta de rigurosidad en el mensaje ya que se trata de una información imprecisa. Lo anterior, dado que hace pensar que mientras la tarjeta esté en posesión del usuario y aunque no tenga deuda, por el sólo hecho de hallarse con un contrato vigente, el proveedor o emisor de la tarjeta puede seguir cobrando la mantención, razón por la cual se debiera poner término al contrato.

Por ello, apenas el Servicio de Educación Financiera tomó conocimiento del tuit de SERNAC, replicamos con el siguiente mensaje: "Si tienes todo pagado, NO corresponde el cobro de mantención. Eso sería enriquecimiento sin causa. La tarjeta puede seguir activa, sin uso".


Al respecto, el Director del Servicio de Educación Financiera de Consumidores Asociados, Alejandro Pujá Campos, enfatiza que "cobrar una comisión de mantención por una tarjeta que no registra movimientos es un cobro indebido, dado que se trata de un cobro que no tuvo aparejada una contraprestación previa. Es decir, se cobra sin haber un servicio a cambio. Y eso es algo que el Derecho prohíbe desde sus propios principios.

El enriquecimiento sin causa o ilícito es una conducta que no sólo repugna al Derecho, -continúa Pujá- sino que, además, nuestros tribunales han resuelto como contraria a los derechos de los consumidores en juicios en que el propio SERNAC ha participado.

Así, se ha sancionado a Banco Estado por cobro unilateral de comisiones en cuentas de ahorro; a CENCOSUD por alza unilateral de comisión en sus tarjetas MAS; a la empresa ABCDIN, que terminó con un acuerdo con SERNAC, alcanzado el primer semestre de 2017, para devolver lo cobrado indebidamente. Ahora, SERNAC lleva una demanda contra Banco de Chile y otra contra Scotiabank por materias similares", finaliza el director del Servicio de Educación Financiera.

Por tanto, lo importante es que los usuarios deben saber que si no hay una deuda vigente y no se está pagando algún producto o servicio con la tarjeta, quedando el cupo aprobado intacto, después de pagar todo lo adeudado, se puede mantener la posesión de la tarjeta, con el cupo activo, durante tiempo indeterminado. Lo anterior, a menos que se haya pactado un plazo de caducidad de la tarjeta o de término de contrato. Así, el tarjetahabiente, es decir, el usuario que tiene la tarjeta en su poder, podrá utilizarla cuando la necesite, sin necesidad de cerrarla, como plantea el mensaje de SERNAC. Si, al contrario, recibiera algún cobro estando la tarjeta sin uso, debe reclamar de inmediato, pues se trata de un cobro absolutamente indebido.

Los afectados por cobros indebidos en estos u otros casos, pueden comunicarse con nuestro Servicio de Consultas a los correos consultas@servicioeducacionfinanciera.cl, consultas@sefconsumidores.cl o utilizando nuestro formulario de contacto, haciendo click aquí.

Publicado originalmente en el Servicio de Educación Financiera de Consumidores Asociados.

Proyecto que limita responsabilidad de usuarios por fraude con tarjetas extraviadas o robadas

He votado, en térrminos generales, a favor del proyecto que limita la responsabilidad de los usuarios, en caso de uso fraudulento de tarjetas de crédito y débito extraviadas o robadas, boletín 11078-03, con un breve comentario en el punto 5. Luego de haber enviado la votación, se me informó que el aporte fue aceptado y será incluido en el informe a los parlamentarios.

Puede ver las ideas generales del proyecto en el siguiente enlace directo:


El comentario que he efectuado a la iniciativa es el siguiente:

"Aun cuando estoy de acuerdo con los planteamientos principales del proyecto, resulta justo definir aquellos casos donde el usuario podría tener alguna responsabilidad por negligencia en la custodia de sus tarjetas y claves de seguridad, en relación al punto 5. No obstante, la prueba de tal negligencia deberá ser siempre del emisor de la tarjeta, atendido su deber de profesionalidad y la asimetría de la relación entre proveedor y cliente". 

Para consultas sobre esta y otras materias relacionadas, recomiendo visitar la página del Servicio de Educación Financiera de Consumidores Asociados.

viernes, 15 de septiembre de 2017

Robots entre una solución y una amenaza

Con el declive demográfico y el envejecimiento de la población, además de la creciente oposición a la inmigración, algunos países optan por invertir en robots avanzados y en androides (robots con forma humana) para hacer frente a la disminución de la fuerza laboral.

Más de 80 países, que concentran 46 por ciento de la población mundial, tienen una tasa de fertilidad por debajo del nivel de reemplazo, de unos dos nacimientos por mujer.

Incluso, en algunos países como Canadá, Alemania, Hungría, Japón, Italia, Corea del Sur, España y Gran Bretaña, la tasa de fertilidad hace varias décadas que está por debajo del nivel de reemplazo.

Además, se proyecta que por esa causa, unos 50 países o áreas tendrán poblaciones más pequeñas para mediados de este siglo.

En algunos de ellos, como Bulgaria, Croacia, Letonia, Lituania, Moldavia, Polonia, Rumania, Serbia y Ucrania, la población se reducirá en más de 15 por ciento.

A eso se suma el envejecimiento de la población. El promedio de edad en los países ricos supera los 40 años, un aumento de 13 años respecto de 1950. Y para mediados de siglo, unos 12 países tendrán en promedio 50 años o más, como Japón, 53 años, España, 52 años, y Alemania, 50 años.

Muchas de esas naciones con problemas demográficos, además, se oponen a la inmigración.

Un estudio al respecto señala que una mayoría de los consultados en Alemania, Rusia, Sudáfrica, Turquía y Estados Unidos consideran que la inmigración tiene un “impacto muy o bastante negativo”.

Incluso, los gobiernos de esos países endurecen los controles fronterizos, construyen muros y barricadas y adoptan políticas para restringir notoriamente la inmigración.

En ese contexto, algunos países invierten en tecnología robótica avanzada para cubrir sus necesidades y aumentar la productividad, reducir el costo de mano de obra y mejorar los bienes y servicios.

Los últimos ejemplos en ese sentido incluyen automóviles repartidores de pizza sin chofer y un albañil robótico que puede colocar 1000 ladrillos estándares en una hora, lo que a dos hombres les lleva un día, además de un barista robot que puede servir 120 cafés en una hora.

La relación robot por cantidad de obreros es alta en Corea del Sur, Japón y Alemania. Más de la mitad de los 10 países con mayor proporción de robots por trabajador están en la Unión Europea, pero 75 por ciento de los robots del mundo se concentran en cinco países: China, Alemania, Japón, Corea del Sur y Estados Unidos.

La Federación Internacional de Robótica pronostica que el número de robots industriales que hay en el mundo aumentará a 2,6 millones para 2019, casi el doble que en 2015.

Los avances en la tecnología robótica y la inteligencia artificial contribuyen a la humanización de los robots y al surgimiento de androides que se asemejan, se mueven y actúan como seres humanos, incluso con un cuerpo y una piel similar al humano.

Todavía están en desarrollo, pero los primeros androids se ven cada vez más en depósitos, comercios, centros de información y recepción, hospitales, instalaciones militares, parques industriales y en la televisión.

Hace varios años, científicos de Japón desarrollaron el primer androide presentador de noticias, que no solo tenía una perfecta capacidad de lenguaje, sino que tenía sentido del humor.

Además de realizar tareas manuales repetitivas, los androides pueden dialogar e interactuar con la gente, ofrecer atención al cliente y compañía, realizar tareas peligrosas e incluso salvar vidas humanas y hasta tener sexo.

Los temores y especulaciones sobre posibles consecuencias negativas se relacionan con los algoritmos de aprendizaje, por ejemplo, que permiten que algunos robots sean autodidactas y hasta se repliquen.

Hay quienes alertan de que el avance de la robótica podría causar un desempleo masivo, que afectaría a todo el mundo, desde conductores hasta trabajadores sexuales.

Muchas tareas realizadas por personas pasarán a ser realizadas por robots, pero la evidencia de Alemania y Estados Unidos sugiere que los programas de automatización con robots tienen efectos positivos en las oportunidades de empleo.

Los luditas resultaron estar equivocados, y la tecnología de androides y robótica llevará al aumento del trabajo y de la prosperidad, así como de mejores bienes y servicios y más baratos.

Pero muchos analistas sostienen que el desarrollo de androides y robots es tan rápido y en tantos sectores que un gran número de trabajadores, en especial los que no tienen capacitación, quedan desplazados y tienen dificultades para encontrar otro empleo adecuado.

Un estudio económico concluyó que desde 1990, cada robot agregado a una fábrica estadounidense redujo el empleo en más de seis trabajadores en los alrededores de la misma.

Frente a ese problema, hay quienes recomiendan una tasa robótica para aumentar los ingresos de los trabajadores desplazados por robots o que se les suministre un ingreso básico universal si no logran encontrar trabajo.

Otra sugerencia es que los electores presionen a los gobiernos para imponer cuotas para trabajadores humanos.

Pero ninguna de esas sugerencias atienden el problema de los millones de jóvenes desempleados en los países en desarrollo.

En África subsahariana, por ejemplo, las personas de entre 15 y 24 años aumentarán a más del doble para mediados de este siglo, superando los 400 millones de jóvenes. La búsqueda de empleo, precisamente, empuja a hombres y mujeres a emigrar a países más industrializados, aun sin los documentos necesarios.

Otro asunto preocupante es que los gobiernos no han creado un conjunto de leyes y normas en materia de androides, que contemplen desde registro, impuestos, responsabilidades, entre muchos otros asuntos.

Y más grave es todo lo que se relaciona con hackers, ciberdelincuentes, terroristas y otros que se arroguen el control de los andoides y los robots con el fin de perjudicar o dañar a las personas, la propiedad y el ambiente.

Más de 40 países ya tienen programas de robótica con bombarderos aéreos no tripulados. En muchos países, el sector militar es el principal impulsor de esta tecnología pues busca reducir los riesgos a los que se exponen los soldados y dotarse de mejores capacidades de reconocimiento, vigilancia e inteligencia.

El Comité Internacional para el Control de Armas Robóticas teme que el avance de la robótica haga que más países se involucren en guerras, ya que los androides y los robots reemplazan a los combatientes humanos.

Hace poco, 116 fundadores de compañías robóticas y de inteligencia artificial de 26 países suscribieron una petición para prohibir robots asesinos o sistemas de armas letales autónomas, con el argumento de que solo los humanos deberían tener permiso para matar humanos.

Algunas personas ven en los androides la solución al problema de la disminución y del envejecimiento de la población, pero otros lo ven como un desarrollo preocupante que supone múltiples amenazas a las sociedades humanas.

Dadas las profundas implicaciones de la emergencia de esta transformadora era de los androides, la comunidad internacional debe atender y buscar crear un acuerdo o protocolo sobre su uso.

Traducido por Verónica Firme.

La nota original está disponible en el sitio de Inter Press Service, Agencia de Noticias.